Dentro de unos días voy a despertar un poco fastidiado. ¿Qué cómo lo sé? Bueno, así ha sido hoy, y ayer. Y todos los días previos a ese. ¿Por qué cambiaría nada?
Estaré, ese día, el que sea, un poco lejos, como si flotara en un plano paralelo a la realidad. Es una sensación constante. A veces, inclusive, siento que es mi normalidad y la impresión de cuando tomo contacto con el mundo es como si viera la televisión. El show de la realidad. Me tallaré los ojos y buscaré, a tientas, mis gafas. Estarán en el mismo lugar.
Después pensaré un momento en lo poco que quiero hacer lo que sea que ese día tenga que hacer. Lo poco que quiero salir o hablar con nadie. Me plantearé no hacerlo. No hacer nada. Querré costales de cemento, y tablas, y montarme un bunker y que venga el apocalipsis. Pero tendré que salir. Ya lo sé. Cómo odiaré todo esto.
¿Recuerdas aquella tarde en el parque? El aire... cálido, seco. Y tú, tirada en la yerba tapándote del sol con mi chaqueta mientras yo me entretenía oliendo unos pocos eucaliptos que habíamos recogido. Luego empezó a llover, creo. Fue el último día distinto. Y a decir verdad, te pregunto por él no para evocar juntos nada, sino porque yo no lo recuerdo, sólo tengo un par de fotos y a veces construyo historias con sus escenas pero no logro saber si son reales.
Esperaba que me separaras, por un momento de todo esto y me llevaras allá. Pero claro, para eso antes requeriría que estuvieras aquí y, si estuvieras aquí, no haría falta que me recordaras nada acerca de ese entonces, porque aquellos tiempos serían éstos, y ese pasado perdido sería mi normalidad.











1 comentarios:
Arrrrgggg...a veces pasa...t recomiendo no mirar fotos...es lo peorrrr xa decir q coño le pasa a mis dias!!!!
Espero huelas eucaliptos en breve d nuevo...
Saludos de la chica q huele las nubes d azucar.
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