FAMOSASENPELOTAS | el blog de josué m. ramos rubalcava / geffus


2.03.2011

Calle Gante

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Aquella noche, cuando te volví a ver después de tanto, pasabas por la calle esa donde íbamos por paninos, antes de dejarte en el autobús. Me detuve y te observé sin que me miraras. Te vi andar, tranquila, hasta doblar la esquina en Carranza. Me estuve en una jardinera un instante, preguntándome qué había pasado aquí. Durante toda tu ausencia, me mantenía diciéndome que me faltaba una conmoción mayor para destruirme. Me decía mantenerme sólo por no verte. Y en ese momento te vi, y no quería llorar, no me hundí. Yo quería sentir que el infierno tirara de mí con sus cadenas, quería estar anclado. Ese día, debió acabarse el mundo. Debió perder todo cualquier sentido que tuviera. Es lo que debía haber ocurrido.
Debería odiarte. Quería de verdad tener por ti sólo rencor. No porque me guste, aunque con mi historial cualquiera diría que sí. No. Te quería odiar porque, mientras me importaras, te odiaría. Y yo quería quererte. No como volver a estar contigo, sino hacerte una parte importante de mi vida, aunque pertenecieras al pasado. Ahora intento odiarte y ya no puedo y es porque ya no me importa. No se puede hablar de perdón en el olvido, ni de amor, ni de nada. Como calor de una estrella muy lejana. Existir, puede que exista. Pero no importa. Ya no importa nada.

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