Los sueños. Los he olvidado. Hubo un momento en que pensé que podría conseguir las cosas específicas que quería. Un viaje a Bali. Trabajar tomando fotografías. Y vivir en un lugar alto, desde el que viera por la ventana la ciudad. Las luces de la ciudad. Yo me asomaba con una taza de té y un suéter gigante mientras ya era noche y se oía la nada, ese ruidito intermitente de las cosas que cualquier otro sonido superior hubiera ensombrecido. Y aspiraba mucho del vapor de mi té y tenía esa sensación tonta de apetito, y me atragantaba todo como una loca desesperada. Era todo tan detallado, tan finamente entretejido... Como artefacto confexionado con mis pretensiones y mis gustos, como engranes.
A veces pienso en esos, mis viejos anhelos, como en una persona de mi pasado de la que supe su nombre, de la que recordaba cada una de sus facciones, su cumpleaños, con la que pasé mil momentos bellos. Y el juramento de estar siempre juntos. Luego, habernos perdido. Y cruzármela días como hoy y darme cuenta que no le conozco más, que incumplí mi promesa y ya no sé cómo era ella. Y que no me interesa demasiado en la actualidad siquiera, mi incumplimiento, al grado de no recordar ni lo prometido.
Volteo a mis cajones, a los recovecos del refugio, y noto que, entre mis ropas, he ido guardando fotografías donde aparece esa persona, objetos que pensé que le gustarían, retazos de tela impregnados de aquello a lo creía debía oler. Pero... no le he tocado nunca. No sé cómo es su aroma, ni cómo me miraría, ni sus manías. Ni nada. Yo me inventé la relación que tenía con esa persona pensando que habría un mañana. Yo me inventé la relación que tenía con mis metas. Nunca estuvieron aquí, ni fui yo tan lejos donde estaban ellas. Me he detenido aquí, en un punto en el que creo que, si me cruzara con esa persona, no me daría cuenta. Y esa persona tampoco se daría cuenta de mí. Me he institucionalizado. Soy la mensajera de mi misma, y al llegar al mañana he olvidado el mensaje que afanosamente me pedí entregar. Hoy es ese mañana, y no existe el mañana.











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